‘por tu ausencia he navegado en mil mares de desidias y realidades.
He pernoctado esta noche con el olor de una puta en mi costado.
Sonriendo a ratos para verte partir y quedarme taciturno en la noche de este bar, con el aliento de estos viejos que sueñan contigo y se juegan a golpes tu amor.
Extraño el calor de tus senos desnudos en mi costado, aplastando la noche con tu sonrisa al rojo vivo, y llenando mis días de tus besos tiernos y la droga de tus muslos.
Sueño en silencio en los confines de tu cuerpo, mis manos comienzan a agrietarse, mis dedos sangrando me preguntan por tu piel, y mis labios partidos extrañan el jugo de tus labios y tu sexo.
Luna mía, ilumina de mi amor su vago andar por la calle de tus sueños y dale un golpe a la desidia de estas noches mías sin ella, dale de tu luz y tu horas las mas eternas, atrapa en tu lado obscuro la más bella de sus sonrisas y guárdala hasta la hora de mi muerte, para morir con su recuerdo en mi corazón, para morir vagabundo en su regazo.’
cuentos inconclusos - Luis Mendoza