me voy y te quedas desnuda en la cama,
abrazando mi almohada,
con la noche tras de ti,
con las palabras muertas
y sobre ti mi recuerdo;
la cruda de nuestros besos,
la oniria de noches ajenas.
uno en el otro y el otro soƱando
con el peso de nuestras estrellas mutuas,
con el dolor de ya no verlas,
con la peda de tus labios
dando vueltas en el alma
y con la muerte jugando ajedrez.


